SANTÍSIMO SACRAMENTO

SANTÍSIMO SACRAMENTO

sábado, 26 de marzo de 2016

NOVENA A LA DIVINA MISERICORDIA


Novena a la 
Divina Misericordia
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La novena a la Divina Misericordia comienza el Viernes Santo.
La novena consiste en rezar la Coronilla de la Divina Misericordia, la que presentamos es la novena particular que Jesús le dio a Sor Faustina que también se puede rezar.

CELEBRACIÓN DE LA FIESTA DE LA MISERICORDIA
El Señor Jesús desea que ese día la imagen de la Misericordia sea bendecida solemnemente y venerada en público, es decir, litúrgicamente; que los sacerdotes hablen a las almas de esta inmensa e insondable misericordia de Dios.
Los fieles, para recibir estos grandes dones con los cuales el Señor Jesús desea colmar a cada hombre y a toda la humanidad, tienen que estar en el estado de la gracia santificante (después de confesarse), cumplir las condiciones de la devoción a la Divina Misericordia, es decir, confiar en Dios y amar activamente al prójimo, y beber de la Fuente de Vida, es decir, recibir la santa Comunión.

De acuerdo con el deseo del Señor Jesús, la fiesta ha de celebrarse el primer domingo después de Pascua, lo que indica una estrecha relación que hay entre el misterio de redención y esta fiesta. La liturgia de ese día alaba con la máxima plenitud a Dios en el misterio de su misericordia.
DESEOdijo el Señor a Sor Faustina- que durante esos nueve días lleves a las almas a la fuente de mi misericordia para que saquen fuerzas, alivio y toda gracia que necesiten para afrontar las dificultades de la vida y especialmente en la hora de la muerte. Cada día traerás a mi Corazón a un grupo diferente de almas y las sumergirás en este mar de mi misericordia. Y a todas estas almas yo las introduciré en la casa de mi Padre (…) Cada día pedirás a mi Padre las gracias para estas almas por mi amarga pasión.





PRIMER DÍA
Hoy, tráeme a toda la humanidad y especialmente a todos los pecadores, y sumérgelos en el mar de mi misericordia. De esta forma, me consolarás de la amarga tristeza en que me sume la pérdida de las almas.
Jesús misericordiosísimo, cuya naturaleza es la de tener compasión de nosotros y de perdonarnos, no mires nuestros pecados, sino la confianza que depositamos en tu bondad infinita. Acógenos en la morada de tu compasivísimo Corazón y nunca los dejes escapar de él. Te lo suplicamos por tu amor que te une al Padre y al Espíritu Santo.
Padre Eterno, mira con misericordia a toda la humanidad y especialmente a los pobres pecadores que están encerrados en el compasivísimo Corazón de Jesús y por su dolorosa pasión muéstranos tu misericordia para que alabemos la omnipotencia de tu misericordia por los siglos de los siglos. Amén.
CORONILLA A LA DIVINA MISERICORDIA
SEGUNDO DÍA
Hoy, tráeme a las almas de los sacerdotes y los religiosos, y sumérgelas en mi misericordia insondable. Fueron ellas las que me dieron fortaleza para soportar mi amarga pasión. A través de ellas, como a través de canales, mi misericordia fluye hacia la humanidad.
Jesús misericordiosísimo, de quien procede todo bien, aumenta tu gracia en nosotros para que realicemos dignas obras de misericordia, de manera que todos aquellos que nos vean, glorifiquen al Padre de misericordia que está en el cielo.
Padre eterno, mira con misericordia al grupo elegido de tu viña, a las almas de los sacerdotes y a las almas de los religiosos; otórgales el poder de tu bendición. Por el amor del Corazón de tu Hijo, en el cual están encerradas, concédeles el poder de tu luz para que puedan guiar a otros en el camino de la salvación y a una sola voz canten alabanzas a tu misericordia sin límite por los siglos de los siglos. Amén.
CORONILLA A LA DIVINA MISERICORDIA
TERCER DÍA
Hoy, tráeme a todas las almas devotas y fieles, y sumérgelas en el mar de mi misericordia. Estas almas me consolaron a lo largo del vía crucis. Fueron una gota de consuelo en medio de un mar de amargura.
Jesús misericordiosísimo, que desde el tesoro de tu misericordia les concedas a todos tus gracias en gran abundancia, acógenos en la morada de tu compasivísimo Corazón y nunca nos dejes escapar de él. Te lo suplicamos por el inconcebible amor tuyo con que tu Corazón arde por el Padre celestial.
Padre Eterno, mira con misericordia a las almas fieles como herencia de tu Hijo y por su dolorosa pasión, concédeles tu bendición y rodéalas con tu protección constante para que no pierdan el amor y el tesoro de la santa fe, sino que con toda la legión de los ángeles y los santos, glorifiquen tu infinita misericordia por los siglos de los siglos. Amén.
CORONILLA A LA DIVINA MISERICORDIA
CUARTO DÍA
Hoy, tráeme a aquellos que no creen en Dios y aquellos que todavía no me conocen. También pensaba en ellos durante mi amarga pasión y su futuro celo consoló mi Corazón. Sumérgelos en el mar de mi misericordia.
Jesús compasivísimo, que eres la luz del mundo entero. Acoge en la morada de tu piadosísimo Corazón a las almas de aquellos que no creen en Dios y de aquellos que todavía no te conocen, pero que están encerrados en el compasivísimo Corazón de Jesús. Atráelas hacia la luz del Evangelio. Estas almas desconocen la gran felicidad que es amarte. Concédeles que también ellas ensalcen la generosidad de tu misericordia por los siglos de los siglos. Amén.
CORONILLA A LA DIVINA MISERICORDIA
QUINTO DÍA
Hoy, tráeme a las almas de los hermanos separados y sumérgelas en el mar de mi misericordia. Durante mi amarga pasión, desgarraron mi cuerpo y mi Corazón, es decir, mi Iglesia. Según regresan a la Iglesia, mis llagas cicatrizan y de este modo alivian mi pasión.
Jesús misericordiosísimo que eres la bondad misma, tú no niegas la luz a quienes te la piden. Acoge en la morada de tu compasivísimo Corazón a las almas de nuestros hermanos separados y llévalas con tu luz a la unidad con la Iglesia y no las dejes escapar de la morada de tu compasivísimo Corazón sino haz que también ellas glorifiquen la generosidad de tu misericordia.
Padre eterno, mira con misericordia a las almas de nuestros hermanos separados, especialmente a aquellos que han malgastado tus bendiciones y han abusado de tus gracias por persistir obstinadamente en sus errores. No mires sus errores, sino el amor de tu Hijo y su amarga pasión que sufrió por ellos, ya que también ellos están encerrados en el compasivísimo Corazón de Jesús. Haz que también ellos glorifiquen tu gran misericordia por los siglos de los siglos. Amén.
CORONILLA A LA DIVINA MISERICORDIA
SEXTO DÍA
Hoy, tráeme a las almas mansas y humildes y las almas de los niños pequeños y sumérgelas en mi misericordia. Estas son las almas más semejantes a mi Corazón. Ellas me fortalecieron durante mi amarga agonía. Las veía como ángeles terrestres que velarían al pie de mis altares. Sobre ellas derramo torrentes enteros de gracias. Solamente el alma humilde es capaz de recibir mi gracia; concedo mi confianza a las almas humildes.
Jesús misericordiosísimo, tú mismo has dicho: Aprended de mí que soy manso y humilde de Corazón. Acoge en la morada de tu compasivísimo Corazón a las almas mansas y humildes y a las almas de los niños pequeños. Estas almas llevan a todo el cielo al éxtasis y son las preferidas del Padre celestial. Son un ramillete perfumado ante el trono de Dios, de cuyo perfume se deleita Dios mismo. Estas almas tienen una morada permanente en tu compasivísimo Corazón y cantan sin cesar un himno de amor y misericordia por la eternidad.
Padre eterno, mira con misericordia a las almas de los niños pequeños que están encerradas en el compasivísimo Corazón de Jesús. Estas almas son las más semejantes a tu Hijo. Su fragancia asciende desde la tierra y alcanza tu trono. Padre de misericordia y de toda bondad, te suplico por el amor que tienes por estas almas y el gozo que te proporcionan.
Bendice al mundo entero para que todas las almas canten juntas las alabanzas de tu misericordia por los siglos de los siglos. Amén.
CORONILLA A LA DIVINA MISERICORDIA
SÉPTIMO DÍA
Hoy, tráeme a las almas que veneran y glorifican mi misericordia de modo especial y sumérgelas en mi misericordia. Estas almas son las que más lamentaron mi pasión y penetraron más profundamente en mi Espíritu. Ellas son un reflejo viviente de mi Corazón compasivo. Estas almas resplandecerán con una luz especial en la vida futura. Ninguna de ellas irá al fuego del infierno. Defenderé de modo especial a cada una en la hora de la muerte.
Jesús misericordiosísimo, cuyo Corazón es el amor mismo, acoge en la morada de tu compasivísimo Corazón a las almas que veneran y ensalzan de modo particular la grandeza de tu misericordia. Estas almas son fuertes con el poder de Dios mismo. En medio de toda clase de aflicciones y adversidades siguen adelante confiadas en tu misericordia y unidas a ti, ellas cargan sobre sus hombros a toda la humanidad. Esta almas no serán juzgadas severamente, sino que tu misericordia las envolverá en la hora de la muerte.
Padre eterno, mira con misericordia a aquellas almas que glorifican y veneran tu mayor atributo, es decir, tu misericordia insondable y que están encerradas en el compasivísimo Corazón de Jesús. Estas almas son un Evangelio viviente, sus manos están llenas de obras de misericordia y sus corazones desbordantes de gozo cantan a ti, oh Altísimo, un canto de misericordia. Te suplico, oh Dios, muéstrales tu misericordia según la esperanza y la confianza que han puesto en ti. Que se cumpla en ellas la promesa de Jesús quien les dijo que: a las almas que veneren esta infinita misericordia mía, yo mismo las defenderé como mi gloria durante sus vidas y especialmente en la hora de la muerte.
CORONILLA A LA DIVINA MISERICORDIA
OCTAVO DÍA
Hoy, tráeme a las almas que están en la cárcel del purgatorio y sumérgelas en el abismo de mi misericordia. Que los torrentes de mi sangre refresquen el ardor del purgatorio. Todas estas almas son muy amadas por mí. Ellas cumplen con el justo castigo que se debe a mi justicia. Está en tu poder llevarles el alivio. Haz uso de todas las indulgencias del tesoro de mi Iglesia y ofrécelas en su nombre. Oh, si conocieras los tormentos que ellas sufren ofrecerías continuamente por ellas las limosnas del espíritu y saldarías las deudas que tienen con mi justicia.
Jesús misericordiosísimo, tú mismo has dicho que deseas la misericordia, he aquí que yo llevo a la morada de tu compasivísimo Corazón a las almas del purgatorio, almas que te son muy queridas, pero que deben pagar su culpa adecuada a tu justicia. Que los torrentes de sangre y agua que brotaron de tu Corazón, apaguen el fuego del purgatorio para que también allí sea glorificado el poder de tu misericordia.
Padre eterno, mira con misericordia a las almas que sufren en el purgatorio y que están encerradas en el compasivísimo Corazón de Jesús. Te suplico por la dolorosa pasión de Jesús, tu Hijo, y por toda la amargura con la cual su sacratísima alma fue inundada, muestra tu misericordia a las almas que están bajo tu justo escrutinio. No las mires sino a través de las heridas de Jesús, tu amadísimo Hijo, ya que creemos que tu bondad y tu compasión no tienen límites. Amén.
CORONILLA A LA DIVINA MISERICORDIA
NOVENO DÍA
Hoy, tráeme a las almas tibias y sumérgelas en el abismo de mi misericordia. Estas almas son las que más dolorosamente hieren mi Corazón. A causa de las almas tibias, mi alma experimentó la más intensa repugnancia en el Huerto de los Olivos. A causa de ellas dije: Padre, aleja de mí este cáliz, si es tu voluntad. Para ellas, la última tabla de salvación consiste en recurrir a mi misericordia.
Jesús misericordiosísimo, que eres la compasión misma, te traigo a las almas tibias a la morada de tu piadosísimo Corazón. Que estas almas heladas que se parecen a cadáveres y te llenan de gran repugnancia se calienten con el fuego de tu amor puro. Oh Jesús compasivísimo, ejercita la omnipotencia de tu misericordia y atráelas al mismo ardor de tu amor y concédeles el amor santo, porque tú lo puedes todo.
Padre eterno, mira con misericordia a las almas tibias que, sin embargo, están encerradas en el piadosísimo Corazón de Jesús. Padre de la misericordia, te suplico por la amarga pasión de tu Hijo y por su agonía de tres horas en la cruz, permite que también ellas glorifiquen el abismo de tu misericordia. Amén. (1209-1229)CORONILLA A LA DIVINA MISERICORDIA

Way of the Cross 2016.03.25

miércoles, 23 de marzo de 2016

ROSARIO DE LAS LÁGRIMAS DE SANGRE DE NUESTRA SEÑORA

Hacer la Petición a la Santísima Virgen, que se desea alcanzar.

Oración Inicial:
¡Jesús Crucificado.! Arrodillados a Vuestros pies, Os ofrecemos las lágrimas de sangre de aquella que Os acompañó en Vuestro camino doloroso de la Cruz, con intenso amor participante.


Haced, oh buen Maestro, que apreciemos las lecciones que nos dan las lágrimas de sangre de Vuestra Madre Santísima, a fin de que cumplamos Vuestra Santísima Voluntad aquí en la tierra, de tal modo que seamos dignos de Alabaros en el cielo por toda la eternidad.
Amén.


Se medita cada uno de estos dolores y se rezan las oraciones:


PRIMER DOLOR: La Profecía de Simeón en el templo
SEGUNDO DOLOR: La huida a Egipto para proteger al niño Jesús
TERCER DOLOR: Perder al Jesús durante tres días
CUARTO DOLOR: Encontrarse a Jesús cargado con la cruz
QUINTO DOLOR: Acompañar a Jesús en su crucifixión y muerte
SEXTO DOLOR: Recibir a Jesús descendido de la cruz
SÉPTIMO DOLOR: Despedir a Jesús en la sepultura


ORACIÓN
¡Oh Jesús, mirad las lágrimas de sangre
de aquella que más Os amó en el mundo
y que Os ama más intensamente en el cielo!


7 VECES
¡Oh Jesús, atended nuestras súplicas
en virtud de las lágrimas de sangre de Vuestra Madre Santísima!


ORACIÓN
¡Oh Jesús, mirad las lágrimas de sangre
de aquella que más Os amó en el mundo
y que Os ama más intensamente en el cielo!


Al final, meditados todos los dolores:

¡Oh María, Madre de amor, de los dolores y de misericordia!,
Os suplicamos: unid Vuestras súplicas a las nuestras a fin de que Jesús, Vuestro Divino Hijo, a quien nos dirigimos en nombre de Vuestras Lágrimas Maternales de Sangre,
atienda nuestras súplicas
y se digne concedernos las gracias por las cuales Os suplicamos la corona de la vida eterna. Amén


Que Vuestras Lágrimas de Sangre,
¡Oh Madre de los dolores!,
Destruyan las fuerzas del infierno.
Por Vuestra Mansedumbre Divina,
¡Oh Jesús Crucificado!,
Proteged al mundo de la condenación que lo amenaza.


viernes, 26 de febrero de 2016

NO HAY NOVENA MÁS EFICAZ QUE UN ACTO DE ABANDONO Y CONFIANZA EN JESÚS


Las verdaderas soluciones las conoce Dios, no el hombre. Confía en Cristo



¡Oh Jesús, me abandono en Ti, ocúpate Tú de ello!

Jesús dice a tu alma:

¿Por qué os confundís agitándoos? Dejad a mí la cura de vuestros asuntos y todo se calmará. En verdad os digo que cada acto de verdadero, ciego y completo abandono en mí, produce el efecto que deseáis y resuelve las situaciones más espinosas.

Abandonarse a mí no significa atormentarse, romperse la cabeza y desesperarse, para luego dirigirme una oración llena de inquietud para que yo os ayude, y cambiar así la agitación en oración. Abandonarse significa cerrar plácidamente los ojos del alma, transferir el pensamiento de la tribulación, y confiarse a mí para que sólo yo opere, diciéndome: "ocúpate Tú de ello". La preocupación, la agitación y el querer pensar en las consecuencias de un hecho son cosas contrarias al abandono.

Es como la confusión que traen los niños que pretenden que la mamá piense en sus necesidades, y quieren pensarlas ellos, obstaculizando con sus ideas y sus fijaciones infantiles, su trabajo.

Cerrad los ojos y dejaos llevar por la corriente de mi gracia, cerrad los ojos y apartando del futuro el pensamiento como si fuera una tentación, no penséis más que en el momento presente; reposad en mí creyendo en mi bondad, y os juro por mi amor que si me decís con estas disposiciones: "ocúpate Tú de ello", yo así lo haré por entero, os consolaré, os liberaré, os guiaré.

Y cuando deba llevaros por una vía diferente de aquella que veis vosotros, yo os adiestraré, os llevaré en mis brazos haciéndoos hallar -como si fueseis niños adormecidos en los brazos maternos- la otra orilla. Lo que os trastorna y os hace daño inmenso es vuestro razonamiento, vuestro pensamiento, vuestras preocupaciones, y el querer a toda costa ser vosotros quien remediéis aquello que os aflige.

¡Cuántas cosas yo obro cuando el alma, tanto en sus necesidades espirituales como en aquellas materiales, se vuelve a mí, me mira, cierra sus ojos y me dice: "ocúpate Tú de ello" y luego reposa. Obtenéis pocas gracias cuando os atormentáis por producirlas, pero tenéis muchísimas cuando vuestra oración es abandono pleno a mí. Vosotros en el dolor oráis para que yo realice, pero para que yo realice como vosotros creéis...No os dirigís a mí, sino queréis que yo me adapte a vuestras ideas; no sois enfermos que piden al médico la atención, sino que se la sugieren. No hagáis así, sino orad como os he enseñado en el Padrenuestro:

"Santificado sea tu nombre", esto es, sed glorificado en esta necesidad mía.

"Venga a nosotros tu reino", esto es, que todo contribuya a tu reinado en nosotros y en el mundo.

"Hágase tu voluntad así en la tierra, como en el cielo", esto es, dispón Tú en esta necesidad como mejor te parezca para nuestra vida eterna y temporal.

Si me decís de veras: "hágase tu voluntad", que es lo mismo que decir: "ocúpate Tú de ello", yo intervengo con toda mi omnipotencia y resolveré las mayores dificultades. Mira, ¿Tú ves que la enfermedad aumenta en vez de decaer?, no te agites, cierra los ojos y dime con confianza: "Hágase tu voluntad, ocúpate Tú de ello". Te digo que yo así lo haré, que intervendré como médico, y que hasta obraré un milagro cuando fuere menester. ¿Tú ves que el enfermo empeora?. No te trastornes, sino cierra los ojos y di: "ocúpate Tú de ello". Te digo que así lo haré, y que no hay medicina más potente que una intervención mía de amor. Me ocuparé de ello sólo cuando cerréis los ojos.

Vosotros no dormís nunca, vosotros queréis evaluar todo, escudriñar todo, pensar en todo, y os abandonáis así a las fuerzas humanas, o peor aún, a los hombres, confiando en su intervención. Es esto lo que obstaculiza a mis palabras y mis cálculos. ¡Oh, como yo deseo de vosotros este abandono para beneficiaros! ¡Y cómo me entristezco al veros agitados!. Satanás tiende precisamente a esto: a agitaros para sustraeros de mi acción y haceros presa de las iniciativas humanas.

Confiad por eso sólo en mí, reposad en mí, abandonaos a mí en todo. Yo hago milagros en proporción al pleno abandono en mí, y a la ausencia de preocupaciones del pensamiento vuestro; ¡yo derramo tesoros de gracia cuando vosotros estáis en la plena pobreza! Si apreciáis vuestros recursos por poco que sea, o si los buscáis, estáis en el campo natural y seguís por lo tanto el recorrido natural de las cosas, que es a menudo obstaculizado por Satanás. Ningún razonador o ponderador ha hecho milagros por sí mismo, ni siquiera entre los Santos; opera divinamente quien se abandona a Dios.

Cuando veas que las cosas se complican, di con los ojos del alma cerrados: "Jesús, ocúpate Tú de ello". Y apártate de ti mismo porque tu mente es aguda... y para ti es difícil ver el mal y tener confianza en mí distrayéndote en ti. Haz así para todas tus necesidades, obrad así todos, y veréis grandes, continuos y silenciosos milagros. Os lo juro por mi amor. Y yo me ocuparé de ello, os lo aseguro.

Orad siempre con esta disposición de abandono y tendréis gran paz y gran fruto, incluso cuando yo os concedo la gracia de la inmolación de reparación y de amor, que comporta el sufrimiento.

¿Te parece imposible?. Cierra los ojos y di con toda el alma: "Jesús, ocúpate Tú de ello". No temas, me ocuparé de ello y bendecirás mi nombre humillándote. Mil oraciones no valen lo que un solo acto de abandono: recuérdalo bien. No hay novena más eficaz que ésta:

¡Oh Jesús, me abandono en Ti, ocúpate Tú de ello!

DEVOCIÓN A LA DIVINA MISERICORDIA

DEVOCIÓN A LA DIVINA MISERICORDIA
Pinta una imagen Mía, según la visión que ves, con la Inscripción : "¡Jesús, yo confío en Ti!." Yo deseo que esta Imagen sea venerada, primero en tu capilla y después en el mundo entero. Yo prometo que el alma que honrare esta imagen, no perecerá. También le prometo victoria sobre sus enemigos aquí en la tierra, pero especialmente a la hora de su muerte. Yo el Señor la defenderé como a Mi propia Gloria

JESUS EN TI CONFIO

JESUS EN TI CONFIO
Por sólo tus amores, Jesús, mi bien amado, en Ti mi vida puse, mi gloria y porvenir. Y ya que para el mundo soy una flor marchita, no tengo más anhelo que, amándote, morir.

SANTÍSIMO SACRAMENTO TE ADORAMOS, TE BENDECIMOS Y TE GLORIFICAMOS.

SANTÍSIMO SACRAMENTO TE ADORAMOS, TE BENDECIMOS Y TE GLORIFICAMOS.

SANTISIMO SACRAMENTO

HIMNO A JESÚS SACRAMENTADOPOR SANTO TOMÁS DE AQUINO(Adoro te devote) Te adoro con devoción, Dios escondido, oculto verdaderamente bajo estas apariencias. A Ti se somete mi corazón por completo, y se rinde totalmente al contemplarte. Al juzgar de Ti, se equivocan la vista, el tacto, el gusto; pero basta el oído para creer con firmeza; creo todo lo que ha dicho el Hijo de Dios: nada es más verdadero que esta palabra de verdad. En la Cruz se escondía sólo la Divinidad, pero aquí se esconde también la Humanidad; creo y confieso ambas cosas, y pido lo que pidió aquel ladrón arrepentido. No veo las llagas como las vio Tomas pero confieso que eres mi Dios: haz que yo crea más y más en Ti, que en Ti espere y que te ame. ¡Oh memorial de la muerte del Señor! Pan vivo que das vida al hombre: concede a mi alma que de Ti viva y que siempre saboree tu dulzura. Señor Jesús, bondadoso Pelícano, límpiame a mí, inmundo, con tu Sangre, de la que una sola gota puede liberar de todos los crímenes al mundo entero. Jesús, a quien ahora veo oculto, te ruego que se cumpla lo que tanto ansío: que al mirar tu rostro cara a cara, sea yo feliz viendo tu gloria. Amén.

DULCE CORAZÓN DE JESUS EN TI CONFIO

DULCE CORAZÓN DE JESUS EN TI CONFIO
Omnipotente y sempiterno Dios, eterna salud de los que creen, escúchanos en bien de tus siervos enfermos, por quienes imploramos el auxilio de tu Misericordia; a fin de que recobrada la salud, te den en tu Iglesia ferviente acción de gracias. Por Cristo Nuestro Señor. Así sea.

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JESÚS EN TI CONFÍO

JESÚS EN TI CONFÍO
Oh Dios, cuya Misericordia es infinita y cuyos tesoros de compasión no tienen límites, míranos con Tu favor y aumenta Tu Misericordia dentro de nosotros, para que en nuestras grandes ansiedades no desesperemos, sino que siempre, con gran confianza, nos conformemos con Tu Santa Voluntad, la cual es idéntica con Tu Misericordia, por Nuestro Señor Jesucristo, Rey de Misericordia, quien con Vos y el Espíritu Santo manifiesta Misericordia hacia nosotros por siempre. Amén.

NUESTRO SACRIFICIO VIVO ES OLOR FRAGANTE PARA DIOS

NUESTRO SACRIFICIO VIVO ES OLOR FRAGANTE PARA DIOS
“Oh Sangre y Agua, que brotasteis del Sagrado Corazón de Jesús como una Fuente de Misericordia para nosotros, en ti Cofío".

JESÚS QUE TU CRUZ NOS SALVE

JESÚS QUE TU CRUZ NOS SALVE
La cruz es signo de reconciliación con Dios, con nosotros mismos, con los humanos y con todo el orden de la creación en medio de un mundo marcado por la ruptura y la falta de comunión.

VOSOTROS SOIS LA LUZ DEL MUNDO.

VOSOTROS SOIS LA LUZ DEL MUNDO.
Vosotros sois la luz del mundo. No puede ocultarse una ciudad situada en la cima de un monte. Ni tampoco se enciende una lámpara y la ponen debajo del celemín, sino sobre el candelero, para que alumbre a todos los que están en la casa. Brille así vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos (Mt 5, 13-16)

CRACIAS SEÑOR POR TU MISERICORDIA

CRACIAS SEÑOR POR TU MISERICORDIA

DULCISIMO CORAZÓN DE JESÚS EN TI CONFIO.

DULCISIMO CORAZÓN DE JESÚS EN TI CONFIO.

DULCISIMO CORAZÓN DE MARÍA

DULCISIMO CORAZÓN DE MARÍA

ME OFREZCO JESÚS A TU VOLUNTAD.

ME OFREZCO JESÚS A TU VOLUNTAD.
HIMNO AL SANTO CRISTO DEL CONSUELO DE FUENTES DE MAGAÑA –SORÍA- (MI PUEBLO) +++ Tu Frete y Tu Mirada Dolorosa Miramos con piedad, Cristo Jesús Con fe de redimidos, confiados. Venimos a Tu Altar. Te Aclamamos a Ti, nuestro Consuelo, Divino Redentor, alumbre tu Calvario Los senderos de un Pueblo Que te Quiere por Señor. +++ ESTROFA En Cruz crucificado Señor, eres Consuelo, Del árbol de la muerte Salud nuestra salió. Rompiendo las cadenas, Triunfante y Victorioso, Me enseñas a que sea Mártir y Redentor. +++ Tu Frete y Tu Mirada Dolorosa Miramos con piedad, Cristo Jesús Con fe de redimidos, confiados. Venimos a Tu Altar. Te Aclamamos a Ti, nuestro Consuelo, Divino Redentor, alumbre tu Calvario Los senderos de un Pueblo Que te Quiere por Señor.

NO ME NIEGES TU AUXILIO EN EL ATARDECER DE MI VIDA

NO ME NIEGES TU AUXILIO EN EL ATARDECER DE MI VIDA

BENDITO SEAS SEÑOR EN LA NATURALEZA, QUE TE ALABEN TODAS LAS COSAS QUE TÚ HAS CREADO

BENDITO SEAS SEÑOR EN LA NATURALEZA, QUE TE ALABEN TODAS LAS COSAS QUE TÚ HAS CREADO

QUIERO ESTAR EN TU CORAZÓN JESUS

QUIERO ESTAR EN TU CORAZÓN JESUS
Un verdadero amigo es alguien que te conoce tal como eres, comprende dónde has estado, te acompaña en tus logros y tus fracasos, celebra tus alegrías, comparte tu dolor y jamás te juzga por tus errores.