SANTÍSIMO SACRAMENTO
lunes, 26 de marzo de 2018
LA ÚLTIMA CENA
En aquel tiempo, Jesús, profundamente, dijo:
-«Os aseguro que uno de vosotros me va a entregar».
Los discípulos se miraron unos a otros perplejos, por no saber de quién lo decía. Uno de ellos, el que Jesús tanto amaba, estaba reclinado a la mesa junto a su pecho. Simón Pedro le hizo señas para que averiguase por quién lo decía. Entonces él, apoyándose en el pecho de Jesús, le preguntó:
-«Señor, ¿quién es?».
Le contestó Jesús:
-«Aquel a quien yo le dé este trozo de pan untado».
Y untando el pan, se lo dio a Judas, hijo de Simón el Iscariote. Detrás del pan, entró en él Satanás. Entonces Jesús le dijo:
-«Lo que tienes que hacer hazlo en seguida».
Ninguno de los comensales entendió a qué se refería. Como Judas guardaba la bolsa, algunos suponían que Jesús le encargaba comprar lo necesario para la fiesta o dar algo a los pobres. Judas, después de tomar el pan, salió inmediatamente. Era de noche. Cuando salió, dijo Jesús:
-«Ahora es glorificado el Hijo del hombre, y Dios es glorificado en él. Si Dios es glorificado en él, también Dios lo glorificará en sí mismo: pronto lo glorificará. Hijos míos, me queda poco de estar con vosotros. Me buscaréis, pero lo que dije a los judíos os lo digo ahora a vosotros: Donde yo voy, vosotros no podéis ir».
Simón Pedro le dijo:
-«Señor, ¿a dónde vas?»
Jesús le respondió:
-«Adonde yo voy no me puedes acompañar ahora, me acompañarás más tarde».
Pedro replicó:
-«Señor, ¿por qué no puedo acompañarte ahora? Daré mi vida por ti».
Jesús le contestó:
-«¿Con que darás tu vida por mí? Te aseguro que no cantará el gallo antes que me hayas negado tres veces».
Juan 13, 21-33 36-38
viernes, 16 de marzo de 2018
EL SEÑOR CARGA CON NUESTRAS MISERIAS
Señor, Dios de Misericordia, vengo a Ti para encontrar el descanso de mi alma. Recíbeme en tu Corazón divino que has abierto para que descansemos en Él. Vengo a presentarte mis deficiencias y errores, pero aun siendo mis miserias las que te traigo, transfórmalas tú en signo de humildad y en un deseo ardiente de ti que nunca se apague.
Petición
Jesús mío, concédeme reconocer mi miseria y mi cansancio, para que recurra sólo a Ti, que eres fuente de Gracia y de perdón. Haz que te busque a Ti y que seas sólo Tú mi quieto Rincón de descanso y consuelo durante mi jornada.
martes, 26 de diciembre de 2017
TE DEUN
A ti, oh Dios, te alabamos,
a ti, Señor, te reconocemos.
A ti, eterno Padre,
te venera toda la creación.
Los ángeles todos, los cielos
y todas las potestades te honran.
Los querubines y serafines
te cantan sin cesar:
y todas las potestades te honran.
Los querubines y serafines
te cantan sin cesar:
Santo, Santo, Santo es el Señor,
Dios de los ejércitos.
Los cielos y la tierra
están llenos de la majestad de tu gloria.
Dios de los ejércitos.
Los cielos y la tierra
están llenos de la majestad de tu gloria.
A ti te ensalza el glorioso coro de los apóstoles,
la multitud admirable de los profetas,
el blanco ejército de los mártires.
la multitud admirable de los profetas,
el blanco ejército de los mártires.
A ti la
Iglesia santa,
extendida por toda la tierra,te aclama:
Padre de inmensa majestad,
Hijo único y verdadero, digno de adoración,
Espíritu Santo, defensor.
extendida por toda la tierra,te aclama:
Padre de inmensa majestad,
Hijo único y verdadero, digno de adoración,
Espíritu Santo, defensor.
Tú eres el Rey de la gloria, Cristo.
Tú eres el Hijo único del Padre.
Tú, para liberar al hombre,
aceptaste la condición humana sin desdeñar el seno dela Virgen.
Tú eres el Hijo único del Padre.
Tú, para liberar al hombre,
aceptaste la condición humana sin desdeñar el seno de
Tú, rotas las cadenas de la muerte,
abriste a los creyentes el Reino de los Cielos.
Tú sentado a la derecha de Dios
en la gloria del Padre.
abriste a los creyentes el Reino de los Cielos.
Tú sentado a la derecha de Dios
en la gloria del Padre.
Creemos que un día has de venir como juez.
Te rogamos, pues, que vengas en ayuda de tus siervos,
a quienes redimiste con tu preciosa sangre.
Haz que en la gloria eterna
nos asociemos a tus santos.
a quienes redimiste con tu preciosa sangre.
Haz que en la gloria eterna
nos asociemos a tus santos.
Salva a tu pueblo, Señor,
y bendice tu heredad.
Sé su pastor
y ensálzalo eternamente.
y bendice tu heredad.
Sé su pastor
y ensálzalo eternamente.
Día tras día te bendecimos
y alabamos tu nombre para siempre,
por eternidad de eternidades.
y alabamos tu nombre para siempre,
por eternidad de eternidades.
Dígnate, Señor, en este día
guardarnos del pecado.
Ten piedad de nosotros, Señor,
ten piedad de nosotros.
guardarnos del pecado.
Ten piedad de nosotros, Señor,
ten piedad de nosotros.
Que tu misericordia, Señor, venga sobre nosotros,
como lo esperamos de ti.
En ti, Señor, confié,
no me veré defraudado para siempre.
como lo esperamos de ti.
En ti, Señor, confié,
no me veré defraudado para siempre.
domingo, 24 de julio de 2016
SECRETOS PARA LA GUERRA ESPIRITUAL REVELADOS A SANTA FAUSTINA POR JESUCRISTO
Jesús comenzó: "Hija
mía, quiero enseñarte acerca de la guerra espiritual".
1. Nunca confíes en ti
misma, sino abandónate completamente a mi voluntad.
La confianza es un arma
espiritual. La confianza es parte del escudo de la fe que san Pablo menciona en
la Epístola
a los Efesios (6,10-17): la armadura del cristiano. El abandono a la voluntad
de Dios es un acto de confianza; la fe en acción disipa los malos espíritus.
2. En la desolación,
oscuridad y dudas, acude a Mí y a tu director espiritual, él siempre te
escuchará en mi nombre.
En tiempos de guerra
espiritual, reza inmediatamente a Jesús. Invoca Su Santo Nombre, que es muy
temido en el inframundo. Trae las tinieblas a la luz diciéndoselo a tu director
espiritual o confesor y sigue sus instrucciones.
3. No negocies con cualquier
tentación; enciérrate inmediatamente en Mi Corazón.
En el Jardín del Edén, Eva
negoció con el diablo y perdió. Tenemos que recurrir al refugio del Sagrado
Corazón. Corriendo hacia Cristo, es como le damos la espalda a lo demoníaco.
Una buena confesión, un buen
confesor, y un buen penitente, son una receta perfecta para la victoria sobre
la tentación y la opresión demoníaca, ¡esto no falla!
5. Pon tu amor propio en el
último lugar, de modo que este no contamine tus obras.
El amor propio es natural,
pero debe ser ordenado, libre de orgullo. La humildad vence al diablo, que es
el orgullo perfecto. Satanás nos tienta al amor propio desordenado, que nos
lleva a la piscina del orgullo.
6. Ten gran paciencia
contigo misma.
La paciencia es un arma
secreta que nos ayuda a mantener la paz de nuestra alma, incluso en las grandes
tormentas de la vida. La paciencia con uno mismo es parte de la humildad y la
confianza. El diablo nos tienta a la impaciencia, a que se vuelva contra
nosotros mismos de modo que nos enojemos. Mírate a ti mismo a la vista de Dios.
Él es infinitamente paciente.
7. No descuides las
mortificaciones interiores.
8. Siempre justifícate a ti
misma las opiniones de tus superiores y de tu confesor.
Cristo habla a santa
Faustina que vive en un convento. Pero todos tenemos personas con autoridad
sobre nosotros. El diablo tiene como objetivo dividir y conquistar, de manera
que la humilde obediencia a la auténtica autoridad es un arma espiritual.
9. Rechaza las murmuraciones
como a una plaga.
La lengua es una poderosa
embarcación que puede hacer mucho daño. Estar murmurando o chismeando, nunca es
de Dios. El diablo es un mentiroso que suscita acusaciones falsas y chismes que
pueden matar la reputación de una persona. Rechaza las murmuraciones.
10. Deja que todos actúen
como quieran; pero tú tienes que actuar como Yo quiero que lo hagas.
La mente de uno mismo es la
clave en la guerra espiritual. El diablo es un entrometido que intenta
arrastrar a todo el mundo. Agrada a Dios y deja que las opiniones de los demás
vayan por el camino.
11. Observa la regla tan
fielmente como te sea posible.
Jesús se refiere a la regla
de una Orden Religiosa aquí. La mayoría de nosotros hemos hecho algún voto
delante de Dios y de la
Iglesia y debemos ser fieles a nuestras promesas, es decir
votos matrimoniales y promesas bautismales. Satanás tienta a la infidelidad, la
anarquía y la desobediencia. La fidelidad es un arma para la victoria.
12. Si alguien te causa
problemas, piensa en el bien que puedes hacer a la persona que te hizo sufrir.
Ser un vaso de misericordia
divina es un arma para el bien y para derrotar el mal. El diablo trabaja sobre
el odio, la ira, la venganza y la falta de perdón. Otros nos han hecho daño en
algún momento. ¿Qué le devolveremos a cambio? Devolver una bendición rompe
maldiciones.
13. No derrames tus
sentimientos.
Un alma habladora será más
fácilmente atacada por el demonio. Derrama tus sentimientos sólo ante el Señor.
Recuerda, los espíritus buenos y malos escuchan lo que dices en voz alta. Los
sentimientos son efímeros. La verdad es la brújula. El recogimiento interior es
una armadura espiritual.
14. Guarda silencio cuando
seas reprendida.
La mayoría de nosotros hemos
sido reprendidos en algún momento. No tenemos ningún control sobre eso, pero sí
podemos controlar nuestra respuesta. La necesidad de tener la razón todo el
tiempo puede conducirnos a trampas demoníacas. Dios sabe la verdad. Déjala ir.
El silencio es una protección. El diablo puede utilizar la justicia propia para
hacernos tropezar también.
15. No le pidas opinión a
todos, sino sólo a tu confesor; sé tan franca y sencilla como un niño con él.
La simplicidad de la vida
puede expulsar a los demonios. La honestidad es un arma para derrotar a
Satanás, el mentiroso. Cuando mentimos ponemos un pie en su terreno y él
intentará seducirnos aún más.
16. No te desanimes por la
ingratitud.
A nadie le gusta ser
subestimado. Pero cuando nos encontramos con la ingratitud o la insensibilidad,
el espíritu de desánimo puede ser una carga para nosotros. Resiste todo
desaliento porque eso nunca proviene de Dios. Es una de las tentaciones más
eficaces del diablo. Ten gratitud en todas las cosas del día y saldrás ganando.
17. No examines con
curiosidad los caminos por donde yo te conduzco.
La necesidad de conocer, y
la curiosidad por el futuro es una tentación que ha llevado a muchas personas a
los cuartos oscuros de los psíquicos, brujas, etc. Elige caminar en la fe.
Decídete a confiar en Dios quien te lleva por el camino al Cielo. Resiste
siempre al espíritu de curiosidad.
18. Cuando el aburrimiento y
el desánimo golpean tu corazón, huye de ti misma y escóndete en mi corazón.
Jesús entrega el mismo
mensaje una segunda vez. Ahora Él se refiere al aburrimiento. A principios del
Diario, dijo a santa Faustina que el diablo tienta más fácilmente a las almas
ociosas. Ten cuidado con el aburrimiento, es un espíritu de letargo. Las almas
ociosas son presa fácil de los demonios.
19. No temas a la lucha; la
valentía a menudo intimida a los demonios, y ellos no se atreven a atacarnos.
El miedo es la segunda
táctica más común del diablo (el orgullo es el primero). La valentía intimida
al diablo, él huirá ante el perseverante coraje que se encuentra en Jesús, la
roca. Todas las personas luchan, y Dios es nuestra provisión.
20. Siempre lucha con la
profunda convicción de que yo estoy contigo.
Jesús instruye a una hermana
en un convento para "luchar" con convicción. Ella puede hacerlo
porque Cristo la acompaña. Los cristianos estamos llamados a luchar con
convicción en contra de todas las tácticas demoníacas. El diablo trata de
aterrorizar a las almas, debes resistir al terrorismo demoníaco. Invoca al
Espíritu Santo en el transcurso del día.
21. No te dejes guiar por el
sentimiento, porque no siempre está bajo tu control. Todo el mérito radica en
la voluntad.
Todo el mérito radica en la
voluntad, porque el amor es un acto de la voluntad. Somos completamente libres
en Cristo. Tenemos que hacer una elección, una decisión para bien o para mal.
¿En qué terreno vivimos?
22. Siempre depende de tus
superiores, incluso en las cosas más pequeñas.
Cristo está instruyendo a
una religiosa aquí. Todos tenemos al Señor como nuestro Superior. La Dependencia de Dios es
un arma de guerra espiritual, porque no podemos ganar por nuestros propios
medios. Proclamar la victoria de Cristo sobre el mal es parte del discipulado.
Cristo vino a derrotar a la muerte y el mal, ¡proclámalo!
23. No te engañes con
perspectivas de paz y consuelo; por el contrario, prepárate para grandes
batallas.
Santa Faustina sufrió física
y espiritualmente. Ella estaba preparada para grandes batallas por la gracia de
Dios que la sostuvo. Cristo nos instruye claramente en las Escrituras para
estar preparados para grandes batallas, para ponernos la armadura de Dios y
resistir al diablo (Ef. 6,11). Estar atentos y discernir siempre.
24. Sepas bien que estás en
un gran escenario donde todo el Cielo y la tierra están mirando.
Estamos todos en un gran
escenario donde el Cielo y la tierra están viendo. ¿Qué mensaje estamos dando
con nuestra forma de vida? ¿Qué clase de tonalidades irradiamos: luz, oscuridad
o grises? ¿La forma en que vivimos atrae más luz o más oscuridad? Si el diablo
no tiene éxito en llevarnos a la oscuridad, tratará de mantenernos en la
categoría de los tibios, que no es agradable a Dios.
25. Lucha como un caballero,
de modo que Yo pueda recompensarte. No seas excesivamente temerosa, porque no
estás sola.
Las palabras del Señor a
Santa Faustina pueden convertirse en nuestro lema: ¡Lucha como un caballero! Un
Caballero de Cristo sabe bien la causa por la que lucha, la nobleza de su
misión, el Rey a quien sirve, y con la bendita certeza de la victoria, que
lucha hasta el final, incluso a costa de su vida. Si una joven, una sencilla
monja polaca unida a Cristo, puede luchar como un Caballero, todo cristiano
puede hacer lo mismo. La confianza es victoriosa.
Citas del Diario de Santa
Faustina son propiedad de los Marianos de la Inmaculada Concepción ,
Stockbridge, Massachusetts.
jueves, 2 de junio de 2016
ORACIÓN AL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS PARA UNA GRAVE NECESIDAD
Oh Divino Jesús que dijiste: «Pedid y recibiréis; buscad y encontraréis; llamad y se os abrirá; porque todo el que pide recibe, y el que busca encuentra, y a quien llama se le abre». Mírame postrado a tus plantas suplicándote me concedas una audiencia. Tus palabras me infunden confianza, sobre todo ahora que necesito que me hagas un favor:
(Se ora en
silencio pidiendo el favor)
¿A quién he
de pedir, sino a Ti, cuyo Corazón es un manantial inagotable de todas las
gracias y dones? ¿Dónde he de buscar sino en el tesoro de tu corazón, que
contiene todas las riquezas de la clemencia y generosidad divinas? ¿A dónde he
de llamar sino a la puerta de ese Corazón Sagrado, a través del cual Dios viene
a nosotros, y por medio del cual vamos a Dios?
A Ti
acudimos, oh Corazón de Jesús, porque en Ti encontramos consuelo, cuando
afligidos y perseguidos pedimos protección; cuando abrumados por el peso de
nuestra cruz, buscamos ayuda; cuando la angustia, la enfermedad, la pobreza o
el fracaso nos impulsan a buscar una fuerza superior a las fuerzas humanas.
Creo
firmemente que puedes concederme la gracia que imploro, porque tu Misericordia
no tiene límites y confío en que tu Corazón compasivo encontrará en mis
miserias, en mis tribulaciones y en mis angustias, un motivo más para oír mi
petición.
Quiero que
mi corazón esté lleno de la confianza con que oró el centurión romano en favor
de su criado; de la confianza con que oraron las hermanas de Lázaro, los
leprosos, los ciegos, los paralíticos que se acercaban a Ti porque sabían que
tus oídos y tu Corazón estaban siempre abiertos para oír y remediar sus males.
Sin
embargo... dejo en tus manos mi petición, sabiendo que Tú sabes las cosas mejor
que yo; y que, si no me concedes esta gracia que te pido, sí me darás en cambio
otra que mucho necesita mi alma; y me concederás mirar las cosas, mi situación,
mis problemas, mi vida entera, desde otro ángulo, con más espíritu de fe.
Cualquiera
que sea tu decisión, nunca dejaré de amarte, adorarte y servirte, oh buen
Jesús.
Acepta este
acto mío de perfecta adoración y sumisión a lo que decrete tu Corazón
misericordioso. Amén.
Padre
Nuestro, Ave María, Gloria al Padre.
Sacratísimo
Corazón de Jesús, en Vos confío. (3 veces).
miércoles, 11 de mayo de 2016
CONSACRACIÓN A LA DIVINA MISERICORDIA POR SAN JUAN PABLO II
Dios, Padre
misericordioso, que has revelado tu amor en tu Hijo Jesucristo
y lo has
derramado sobre nosotros en el Espíritu Santo, Consolador,
te
encomendamos hoy el destino del mundo y de todo hombre.
Inclínate
hacia nosotros, pecadores; sana nuestra debilidad; derrota todo mal;
haz que
todos los habitantes de la tierra experimenten tu misericordia,
para que en
ti, Dios uno y trino, encuentren siempre la fuente de la esperanza.
Padre
eterno, por la dolorosa pasión y resurrección de tu Hijo,
ten
misericordia de nosotros y del mundo entero.
Amén.
"Quiero consagrar solemnemente el mundo ala Misericordia divina.
Lo hago con el deseo ardiente de que el mensaje del amor misericordioso de
Dios, proclamado a través de santa Faustina, llegue a todos los habitantes de
la tierra y llene su corazón de esperanza. Que este mensaje se difunda al
mundo. Es preciso encender esta chispa de la gracia de Dios. Es preciso
transmitir al mundo este fuego de la misericordia. En la misericordia de Dios
el mundo encontrará la paz, y el hombre, la felicidad. Os encomiendo esta tarea
a vosotros, amadísimos hermanos y hermanas, a la Iglesia , y a todos los
devotos de la
Misericordia divina del mundo entero. ¡Sed testigos de la
misericordia!"
"Quiero consagrar solemnemente el mundo a
sábado, 26 de marzo de 2016
NOVENA A LA DIVINA MISERICORDIA
Novena a la
Divina Misericordia
La novena a la Divina Misericordia comienza el Viernes Santo.
La novena consiste en rezar la Coronilla de la Divina Misericordia, la que presentamos es la novena particular que Jesús le dio a Sor Faustina que también se puede rezar.
|
DESEO- dijo el Señor a Sor Faustina- que durante esos nueve días lleves a las almas a la fuente de mi misericordia para que saquen fuerzas, alivio y toda gracia que necesiten para afrontar las dificultades de la vida y especialmente en la hora de la muerte. Cada día traerás a mi Corazón a un grupo diferente de almas y las sumergirás en este mar de mi misericordia. Y a todas estas almas yo las introduciré en la casa de mi Padre (…) Cada día pedirás a mi Padre las gracias para estas almas por mi amarga pasión.
Hoy, tráeme a toda la humanidad y especialmente a todos los pecadores, y sumérgelos en el mar de mi misericordia. De esta forma, me consolarás de la amarga tristeza en que me sume la pérdida de las almas. Jesús misericordiosísimo, cuya naturaleza es la de tener compasión de nosotros y de perdonarnos, no mires nuestros pecados, sino la confianza que depositamos en tu bondad infinita. Acógenos en la morada de tu compasivísimo Corazón y nunca los dejes escapar de él. Te lo suplicamos por tu amor que te une al Padre y al Espíritu Santo. Padre Eterno, mira con misericordia a toda la humanidad y especialmente a los pobres pecadores que están encerrados en el compasivísimo Corazón de Jesús y por su dolorosa pasión muéstranos tu misericordia para que alabemos la omnipotencia de tu misericordia por los siglos de los siglos. Amén. CORONILLA A LA DIVINA MISERICORDIA SEGUNDO DÍA Hoy, tráeme a las almas de los sacerdotes y los religiosos, y sumérgelas en mi misericordia insondable. Fueron ellas las que me dieron fortaleza para soportar mi amarga pasión. A través de ellas, como a través de canales, mi misericordia fluye hacia la humanidad. Jesús misericordiosísimo, de quien procede todo bien, aumenta tu gracia en nosotros para que realicemos dignas obras de misericordia, de manera que todos aquellos que nos vean, glorifiquen al Padre de misericordia que está en el cielo. Padre eterno, mira con misericordia al grupo elegido de tu viña, a las almas de los sacerdotes y a las almas de los religiosos; otórgales el poder de tu bendición. Por el amor del Corazón de tu Hijo, en el cual están encerradas, concédeles el poder de tu luz para que puedan guiar a otros en el camino de la salvación y a una sola voz canten alabanzas a tu misericordia sin límite por los siglos de los siglos. Amén. CORONILLA A LA DIVINA MISERICORDIA TERCER DÍA Hoy, tráeme a todas las almas devotas y fieles, y sumérgelas en el mar de mi misericordia. Estas almas me consolaron a lo largo del vía crucis. Fueron una gota de consuelo en medio de un mar de amargura. Jesús misericordiosísimo, que desde el tesoro de tu misericordia les concedas a todos tus gracias en gran abundancia, acógenos en la morada de tu compasivísimo Corazón y nunca nos dejes escapar de él. Te lo suplicamos por el inconcebible amor tuyo con que tu Corazón arde por el Padre celestial. Padre Eterno, mira con misericordia a las almas fieles como herencia de tu Hijo y por su dolorosa pasión, concédeles tu bendición y rodéalas con tu protección constante para que no pierdan el amor y el tesoro de la santa fe, sino que con toda la legión de los ángeles y los santos, glorifiquen tu infinita misericordia por los siglos de los siglos. Amén. CORONILLA A LA DIVINA MISERICORDIA CUARTO DÍA Hoy, tráeme a aquellos que no creen en Dios y aquellos que todavía no me conocen. También pensaba en ellos durante mi amarga pasión y su futuro celo consoló mi Corazón. Sumérgelos en el mar de mi misericordia. Jesús compasivísimo, que eres la luz del mundo entero. Acoge en la morada de tu piadosísimo Corazón a las almas de aquellos que no creen en Dios y de aquellos que todavía no te conocen, pero que están encerrados en el compasivísimo Corazón de Jesús. Atráelas hacia la luz del Evangelio. Estas almas desconocen la gran felicidad que es amarte. Concédeles que también ellas ensalcen la generosidad de tu misericordia por los siglos de los siglos. Amén. CORONILLA A LA DIVINA MISERICORDIA QUINTO DÍA Hoy, tráeme a las almas de los hermanos separados y sumérgelas en el mar de mi misericordia. Durante mi amarga pasión, desgarraron mi cuerpo y mi Corazón, es decir, mi Iglesia. Según regresan a la Iglesia, mis llagas cicatrizan y de este modo alivian mi pasión. Jesús misericordiosísimo que eres la bondad misma, tú no niegas la luz a quienes te la piden. Acoge en la morada de tu compasivísimo Corazón a las almas de nuestros hermanos separados y llévalas con tu luz a la unidad con la Iglesia y no las dejes escapar de la morada de tu compasivísimo Corazón sino haz que también ellas glorifiquen la generosidad de tu misericordia. Padre eterno, mira con misericordia a las almas de nuestros hermanos separados, especialmente a aquellos que han malgastado tus bendiciones y han abusado de tus gracias por persistir obstinadamente en sus errores. No mires sus errores, sino el amor de tu Hijo y su amarga pasión que sufrió por ellos, ya que también ellos están encerrados en el compasivísimo Corazón de Jesús. Haz que también ellos glorifiquen tu gran misericordia por los siglos de los siglos. Amén. CORONILLA A LA DIVINA MISERICORDIA SEXTO DÍA Hoy, tráeme a las almas mansas y humildes y las almas de los niños pequeños y sumérgelas en mi misericordia. Estas son las almas más semejantes a mi Corazón. Ellas me fortalecieron durante mi amarga agonía. Las veía como ángeles terrestres que velarían al pie de mis altares. Sobre ellas derramo torrentes enteros de gracias. Solamente el alma humilde es capaz de recibir mi gracia; concedo mi confianza a las almas humildes. Jesús misericordiosísimo, tú mismo has dicho: Aprended de mí que soy manso y humilde de Corazón. Acoge en la morada de tu compasivísimo Corazón a las almas mansas y humildes y a las almas de los niños pequeños. Estas almas llevan a todo el cielo al éxtasis y son las preferidas del Padre celestial. Son un ramillete perfumado ante el trono de Dios, de cuyo perfume se deleita Dios mismo. Estas almas tienen una morada permanente en tu compasivísimo Corazón y cantan sin cesar un himno de amor y misericordia por la eternidad. Padre eterno, mira con misericordia a las almas de los niños pequeños que están encerradas en el compasivísimo Corazón de Jesús. Estas almas son las más semejantes a tu Hijo. Su fragancia asciende desde la tierra y alcanza tu trono. Padre de misericordia y de toda bondad, te suplico por el amor que tienes por estas almas y el gozo que te proporcionan. Bendice al mundo entero para que todas las almas canten juntas las alabanzas de tu misericordia por los siglos de los siglos. Amén. CORONILLA A LA DIVINA MISERICORDIA SÉPTIMO DÍA Hoy, tráeme a las almas que veneran y glorifican mi misericordia de modo especial y sumérgelas en mi misericordia. Estas almas son las que más lamentaron mi pasión y penetraron más profundamente en mi Espíritu. Ellas son un reflejo viviente de mi Corazón compasivo. Estas almas resplandecerán con una luz especial en la vida futura. Ninguna de ellas irá al fuego del infierno. Defenderé de modo especial a cada una en la hora de la muerte. Jesús misericordiosísimo, cuyo Corazón es el amor mismo, acoge en la morada de tu compasivísimo Corazón a las almas que veneran y ensalzan de modo particular la grandeza de tu misericordia. Estas almas son fuertes con el poder de Dios mismo. En medio de toda clase de aflicciones y adversidades siguen adelante confiadas en tu misericordia y unidas a ti, ellas cargan sobre sus hombros a toda la humanidad. Esta almas no serán juzgadas severamente, sino que tu misericordia las envolverá en la hora de la muerte. Padre eterno, mira con misericordia a aquellas almas que glorifican y veneran tu mayor atributo, es decir, tu misericordia insondable y que están encerradas en el compasivísimo Corazón de Jesús. Estas almas son un Evangelio viviente, sus manos están llenas de obras de misericordia y sus corazones desbordantes de gozo cantan a ti, oh Altísimo, un canto de misericordia. Te suplico, oh Dios, muéstrales tu misericordia según la esperanza y la confianza que han puesto en ti. Que se cumpla en ellas la promesa de Jesús quien les dijo que: a las almas que veneren esta infinita misericordia mía, yo mismo las defenderé como mi gloria durante sus vidas y especialmente en la hora de la muerte. CORONILLA A LA DIVINA MISERICORDIA OCTAVO DÍA Hoy, tráeme a las almas que están en la cárcel del purgatorio y sumérgelas en el abismo de mi misericordia. Que los torrentes de mi sangre refresquen el ardor del purgatorio. Todas estas almas son muy amadas por mí. Ellas cumplen con el justo castigo que se debe a mi justicia. Está en tu poder llevarles el alivio. Haz uso de todas las indulgencias del tesoro de mi Iglesia y ofrécelas en su nombre. Oh, si conocieras los tormentos que ellas sufren ofrecerías continuamente por ellas las limosnas del espíritu y saldarías las deudas que tienen con mi justicia. Jesús misericordiosísimo, tú mismo has dicho que deseas la misericordia, he aquí que yo llevo a la morada de tu compasivísimo Corazón a las almas del purgatorio, almas que te son muy queridas, pero que deben pagar su culpa adecuada a tu justicia. Que los torrentes de sangre y agua que brotaron de tu Corazón, apaguen el fuego del purgatorio para que también allí sea glorificado el poder de tu misericordia. Padre eterno, mira con misericordia a las almas que sufren en el purgatorio y que están encerradas en el compasivísimo Corazón de Jesús. Te suplico por la dolorosa pasión de Jesús, tu Hijo, y por toda la amargura con la cual su sacratísima alma fue inundada, muestra tu misericordia a las almas que están bajo tu justo escrutinio. No las mires sino a través de las heridas de Jesús, tu amadísimo Hijo, ya que creemos que tu bondad y tu compasión no tienen límites. Amén. CORONILLA A LA DIVINA MISERICORDIA NOVENO DÍA Hoy, tráeme a las almas tibias y sumérgelas en el abismo de mi misericordia. Estas almas son las que más dolorosamente hieren mi Corazón. A causa de las almas tibias, mi alma experimentó la más intensa repugnancia en el Huerto de los Olivos. A causa de ellas dije: Padre, aleja de mí este cáliz, si es tu voluntad. Para ellas, la última tabla de salvación consiste en recurrir a mi misericordia. Jesús misericordiosísimo, que eres la compasión misma, te traigo a las almas tibias a la morada de tu piadosísimo Corazón. Que estas almas heladas que se parecen a cadáveres y te llenan de gran repugnancia se calienten con el fuego de tu amor puro. Oh Jesús compasivísimo, ejercita la omnipotencia de tu misericordia y atráelas al mismo ardor de tu amor y concédeles el amor santo, porque tú lo puedes todo. Padre eterno, mira con misericordia a las almas tibias que, sin embargo, están encerradas en el piadosísimo Corazón de Jesús. Padre de la misericordia, te suplico por la amarga pasión de tu Hijo y por su agonía de tres horas en la cruz, permite que también ellas glorifiquen el abismo de tu misericordia. Amén. (1209-1229)CORONILLA A LA DIVINA MISERICORDIA |
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DEVOCIÓN A LA DIVINA MISERICORDIA
Pinta una imagen Mía, según la visión que ves, con la Inscripción : "¡Jesús, yo confío en Ti!." Yo deseo que esta Imagen sea venerada, primero en tu capilla y después en el mundo entero. Yo prometo que el alma que honrare esta imagen, no perecerá. También le prometo victoria sobre sus enemigos aquí en la tierra, pero especialmente a la hora de su muerte. Yo el Señor la defenderé como a Mi propia Gloria
JESUS EN TI CONFIO
Por sólo tus amores, Jesús, mi bien amado, en Ti mi vida puse, mi gloria y porvenir. Y ya que para el mundo soy una flor marchita, no tengo más anhelo que, amándote, morir.
SANTÍSIMO SACRAMENTO TE ADORAMOS, TE BENDECIMOS Y TE GLORIFICAMOS.
SANTISIMO SACRAMENTO
HIMNO A JESÚS SACRAMENTADOPOR SANTO TOMÁS DE AQUINO(Adoro te devote)
Te adoro con devoción, Dios escondido, oculto verdaderamente bajo estas apariencias. A Ti se somete mi corazón por completo, y se rinde totalmente al contemplarte. Al juzgar de Ti, se equivocan la vista, el tacto, el gusto; pero basta el oído para creer con firmeza; creo todo lo que ha dicho el Hijo de Dios: nada es más verdadero que esta palabra de verdad. En la Cruz se escondía sólo la Divinidad, pero aquí se esconde también la Humanidad; creo y confieso ambas cosas, y pido lo que pidió aquel ladrón arrepentido. No veo las llagas como las vio Tomas pero confieso que eres mi Dios: haz que yo crea más y más en Ti, que en Ti espere y que te ame. ¡Oh memorial de la muerte del Señor! Pan vivo que das vida al hombre: concede a mi alma que de Ti viva y que siempre saboree tu dulzura. Señor Jesús, bondadoso Pelícano, límpiame a mí, inmundo, con tu Sangre, de la que una sola gota puede liberar de todos los crímenes al mundo entero. Jesús, a quien ahora veo oculto, te ruego que se cumpla lo que tanto ansío: que al mirar tu rostro cara a cara, sea yo feliz viendo tu gloria. Amén.
DULCE CORAZÓN DE JESUS EN TI CONFIO
Omnipotente y sempiterno Dios, eterna salud de los que creen, escúchanos en bien de tus siervos enfermos, por quienes imploramos el auxilio de tu Misericordia; a fin de que recobrada la salud, te den en tu Iglesia ferviente acción de gracias. Por Cristo Nuestro Señor. Así sea.
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REPORTAJE A JIM CAVIEZEL, PROTAGONISTA DE LA PASSIÓN.
GALERÍA DE IMÁGENES DE LA PASSION DE JESÚS
SANTO SUDARIO.
JESÚS EN TI CONFÍO
Oh Dios, cuya Misericordia es infinita y cuyos tesoros de compasión no tienen límites, míranos con Tu favor y aumenta Tu Misericordia dentro de nosotros, para que en nuestras grandes ansiedades no desesperemos, sino que siempre, con gran confianza, nos conformemos con Tu Santa Voluntad, la cual es idéntica con Tu Misericordia, por Nuestro Señor Jesucristo, Rey de Misericordia, quien con Vos y el Espíritu Santo manifiesta Misericordia hacia nosotros por siempre. Amén.
NUESTRO SACRIFICIO VIVO ES OLOR FRAGANTE PARA DIOS
“Oh Sangre y Agua, que brotasteis del Sagrado Corazón de Jesús como una Fuente de Misericordia para nosotros, en ti Cofío".
JESÚS QUE TU CRUZ NOS SALVE
La cruz es signo de reconciliación con Dios, con nosotros mismos, con los humanos y con todo el orden de la creación en medio de un mundo marcado por la ruptura y la falta de comunión.
VOSOTROS SOIS LA LUZ DEL MUNDO.
Vosotros sois la luz del mundo. No puede ocultarse una ciudad situada en la cima de un monte. Ni tampoco se enciende una lámpara y la ponen debajo del celemín, sino sobre el candelero, para que alumbre a todos los que están en la casa. Brille así vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos (Mt 5, 13-16)
CRACIAS SEÑOR POR TU MISERICORDIA
DULCISIMO CORAZÓN DE JESÚS EN TI CONFIO.
Oración Oh Dios todopoderoso y eterno, mira el Corazón de tu amantísimo Hijo, las alabanzas y satisfacciones que en nombre de los pecadores te ofrece y concede el perdón a éstos que piden misericordia en el nombre de tu mismo Hijo, Jesucristo, el cual vive y reina contigo por los siglos de los siglos. Amén.
DULCISIMO CORAZÓN DE MARÍA
¡Oh Corazón de María!, el más amable y compasivo de los corazones después del de Jesús, Trono de las misericordias divinas en favor de los miserables pecadores; yo, reconociéndome sumamente necesitado, acudo a Vos a quien el Señor ha puesto todo el tesoro de sus bondades con plenísima seguridad de ser por Vos socorrido. Vos sois mi refugio. mi amparo, mi esperanza; por esto os digo y os diré en todos mis apuros y peligros: ¡Oh dulce Corazón de María, sed la salvación mía!
ME OFREZCO JESÚS A TU VOLUNTAD.
HIMNO AL SANTO CRISTO DEL CONSUELO DE FUENTES DE MAGAÑA –SORÍA- Tu Frente y Tu Mirada Dolorosa Miramos con piedad, Cristo Jesús Con fe de redimidos, confiados. Venimos a Tu Altar. Te Aclamamos a Ti, nuestro Consuelo, Divino Redentor, alumbre tu Calvario Los senderos de un Pueblo Que te Quiere por Señor. +++ ESTROFA En Cruz crucificado Señor, eres Consuelo, Del árbol de la muerte Salud nuestra salió. Rompiendo las cadenas, Triunfante y Victorioso, Me enseñas a que sea Mártir y Redentor. +++ Tu Frete y Tu Mirada Dolorosa Miramos con piedad, Cristo Jesús Con fe de redimidos, confiados. Venimos a Tu Altar. Te Aclamamos a Ti, nuestro Consuelo, Divino Redentor, alumbre tu Calvario Los senderos de un Pueblo Que te Quiere por Señor
NO ME NIEGES TU AUXILIO EN EL ATARDECER DE MI VIDA
QUIERO ESTAR EN TU CORAZÓN JESUS
Un verdadero amigo es alguien que te conoce tal como eres, comprende dónde has estado, te acompaña en tus logros y tus fracasos, celebra tus alegrías, comparte tu dolor y jamás te juzga por tus errores.






