SANTÍSIMO SACRAMENTO
domingo, 15 de enero de 2012
EN TIEMPOS DIFICILES
OH, si el alma que sufre supiera cuánto Dios la ama, moriría de gozo y de exceso de felicidad. Un día, conoceremos el valor del sufrimiento, pero entonces ya no podremos sufrir. El momento actual es nuestro (Diario, 963).
Jesús, no me dejes sola en el sufrimiento. Tú sabes, Señor, lo débil que soy. Soy un abismo de miseria, soy la nada misma. Por eso, ¿qué habría de extraño si me dejaras sola y yo cayera? Soy una recién nacida, Señor, por eso no sé sostenerme por mí misma. Sin embargo, a pesar de todo abandono, confío, y a pesar de mis sentimientos, confío y me estoy transformando completamente en la confianza, muchas veces a pesar de lo que siento. No disminuyas ninguna de mis aflicciones, sólo dame fuerza para soportarlas. Haz conmigo lo que Tú quieras, Señor, sólo dame la gracia de poder amarte en cada acontecimiento y circunstancia. Señor, no disminuyas mi cáliz de amargura, sólo dame fortaleza para que pueda beberlo todo
(Diario, 1489).
domingo, 25 de diciembre de 2011
JESÚS DE MI VIDA

De alimentarte de los Pechos Maternos siendo Niño,
pasaste a gobernar el Universo,
y te hiciste alimento del hambriento.
De estar indefenso en el Pesebre,
pasaste a ser Rey que defiende a los Suyos en el Santo Madero.
Fuiste injustamente acusado y llevado a la Cruz por juez mortal,
siendo Tú el Inmortal.
¡Que grandeza de este Niño del Pesebre!
Con Su Luz confunde a los soberbios y enaltece a los humildes.
¡Alégrese el hombre por este Nacimiento!
Nuestro Salvador viene por los Suyos.
¡Cantemos de júbilo, alcemos la voz al Niño en Belén
y demos vítores al Rey que nos salva!
Amén
domingo, 13 de noviembre de 2011
GRACIAS JESÚS POR TUS GRANDES BENEFICIOS

Os doy gracias
Os doy gracias, mi Jesús, del favor que me habéis hecho de venir a mí.
Si al recibir un regalo cualquiera, doy gracias, ¡cuántas más os las daré a Vos, que me habéis dado a Vos mismo en persona!
Gracias os sean dadas por un tan grande beneficio. Ahora puedo decir que yo soy vuestro, y Vos todo mío.
Como correspondencia a este beneficio, procuraré llevar una vida más santa, más pura, más agradable a Vos. Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo: a un Dios en Tres Personas bendigo y canto.
Salmo del amor a Jesús
Amor
Os amo como os aman los Ángeles y Santos, que con Vos están en el Cielo.
Oh Jesús, os amo y deseo que todos los hombres os conozcan y amen.
Os amo por tantos infieles que no os conocen y por tantos impíos que os blasfeman.
Os amo por tantos herejes que os niegan y por tantos malos cristianos que os ofenden.
Os amo por los condenados en el infierno, que nunca tendrán la dicha de amaros.
Adoración
Os adoro, Jesús mío, dentro de mi alma, porque sois mi Creador y mi Señor.
Os adoro, como os adoran los Ángeles del Cielo que están en vuestra presencia.
Os adoro como os adoran los Ángeles que están alrededor de vuestros altares.
Os adoro como os adora vuestra Santísima Madre; os adoro dentro de mi corazón.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo: a un Dios en Tres Personas bendigo y canto.
domingo, 16 de octubre de 2011
ORACIÓN POR LA PAZ

mira nuestro mundo, nuestro país, nuestro estado
dañado por la violencia y disperso por el miedo y la inseguridad
te pedimos que consueles el dolor de quienes
sufren, da acierto a las decisiones, de quienes nos gobiernan
toca el corazón de quienes olvidan que somos
hermanos y provocan sufrimientos y muerte,
dales el don de la conversión,,,,,protege a las familias
a nuestros niños, adolescentes y jóvenes, a nuestros pueblos y
comunidades. Que como discípulos misioneros, tuyos
ciudadanos responsables sepamos ser promotores de
justicia y de paz, para que en ti, nuestro mundo, país y estado tengamos una vida digna amen
miércoles, 12 de octubre de 2011
ORACIÓN POR LOS SACERDOTES
OH Jesús mío, Te ruego por toda la Iglesia: concédele amor y luz de Tu Espíritu, da poder a las palabras de los sacerdotes para que los corazones endurecidos se ablanden y vuelvan a Ti, Señor. Señor, danos sacerdotes santos; Tú Mismo consérvalos en la santidad. OH Divino y Sumo Sacerdote, que el poder de Tu misericordia los acompañe en todas partes y los proteja de las trampas y asechanzas del demonio, que están siendo tendidas incesantemente para atrapar al las almas de los sacerdotes. Que el poder de Tu misericordia, OH Señor, destruya y haga fracasar lo que pueda empañar la santidad de los sacerdotes ya que Tú lo puedes todo (Diario, 1052).
Te pido, OH Jesús, una bendición especial y luz para los sacerdotes ante los cuales me confesaré durante toda mi vida (Diario, 240).
Oración de acción de gracias.
“Oh Jesús, Dios eterno, te doy gracias por tus innumerables gracias y bendiciones. Que cada latido de mi corazón sea un himno nuevo de agradecimiento a Ti, oh Dios. Que cada gota de mi sangre circule para Ti, Señor. Mi alma es todo un himno de adoración a tu misericordia. Te amo, Dios, por Ti mismo.” (Diario 1794)
martes, 13 de septiembre de 2011
EXALTACIÓN DE LA SANTA CRUZ
- Origen de la fiesta.
- El Señor bendice con la Cruz a quienes más ama.
- Los frutos de la Cruz.
I. Por la Pasión de Nuestro Señor, la Cruz no es un patíbulo de ignominia, sino un trono de gloria. Resplandece la Santa Cruz, por la que el mundo recobra la salvación. ¡Oh Cruz que vences! ¡Cruz que reinas! ¡Cruz que limpias de todo pecado! Aleluia (1).
La fiesta que hoy celebramos tiene su origen en Jerusalén en los primeros siglos del Cristianismo. Según un antiguo testimonio (2), se comenzó a festejar en el aniversario del día en el que se encontró la Cruz de Nuestro Señor. Su celebración se extendió con gran rapidez por Oriente y poco más tarde a la Cristiandad entera. En Roma tuvo gran solemnidad la procesión que, antes de la Misa, para venerar la Cruz (3), se dirigía desde Santa María la Mayor a San Juan de Letrán.
A principios del siglo VII los persas saquearon Jerusalén, destruyeron muchas basílicas y se apoderaron de las sagradas reliquias de la Santa Cruz, que serían recuperadas pocos años más tarde por el emperador Heraclio. Cuenta una piadosa tradición que cuando el emperador, vestido con las insignias de la realeza, quiso llevar personalmente el Santo Madero hasta su primitivo lugar en el Calvario, su peso se fue haciendo más y más insoportable. Zacarías, Obispo de Jerusalén, le hizo ver que para llevar a cuestas la Santa Cruz debería despojarse de las insignias imperiales e imitar la pobreza y la humildad de Cristo, que se había abrazado a ella desprendido de todo. Heraclio vistió entonces unas humildes ropas de peregrino y, descalzo, pudo llevar la Santa Cruz hasta la cima del Gólgota
Es posible que desde niños aprendiéramos a hacer el signo de la Cruz en la frente, en los labios y en el corazón, en señal externa de nuestra profesión de fe. En la Liturgia, la Iglesia utiliza el signo de la Cruz en los altares, en el culto, en los edificios sagrados. Es el árbol de riquísimos frutos, arma poderosa, que aleja todos los males y espanta a los enemigos de nuestra salvación: Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos líbranos, Señor, pedimos todos los días al signarnos. La Cruz enseña un Padre de la Iglesia "es el escudo y el trofeo contra el demonio. Es el sello para que no nos alcance el ángel exterminador, como dice la Escritura (cfr. Ex 9, 12). Es el instrumento para levantar a los que yacen, el apoyo de los que se mantienen en pie, el bastón de los débiles, la guía de quienes se extravían, la meta de los que avanzan, la salud del alma y del cuerpo, la que ahuyenta todos los males, la que acoge todos los bienes, la muerte del pecado, la planta de la resurrección, el árbol de la vida eterna" (5). El Señor ha puesto la salvación del género humano en el árbol de la Cruz, para que donde tuvo origen la muerte, de allí resurgiera la Vida, y el que venció en un árbol, fuera en un árbol vencido
La Cruz se presenta en nuestra vida de muy diferentes maneras: enfermedad, pobreza, cansancio, dolor, desprecio, soledad... Hoy podemos examinar en nuestra oración nuestra disposición habitual ante esa Cruz que se muestra a veces difícil y dura, pero que, si la llevamos con amor, se convierte en fuente de purificación y de Vida, y también de alegría. ¿Nos quejamos con frecuencia ante las contrariedades? ¿Damos gracias a Dios también por el fracaso, el dolor y la contradicción? ¿Nos acercan a Dios estas realidades, o nos separan de Él?
II. La Primera lectura de la Misa nos narra cómo el Señor castigó al Pueblo elegido por murmurar contra Moisés y contra Yahvé, al experimentar las dificultades del desierto, enviándole serpientes que causaron estragos entre los israelitas. Cuando se arrepintieron, el Señor dijo a Moisés: Haz una serpiente de bronce y ponla por señal; el herido que la mirare, vivirá. Hizo, pues, Moisés una serpiente de bronce y la puso por señal, y los heridos que la miraban eran sanados. La serpiente de bronce era signo de Cristo en la Cruz, en quien obtienen la salvación los que lo miran. Así lo expresa Jesús en su conversación con Nicodemo, recogida en el Evangelio: Como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así es preciso que sea levantado el Hijo del Hombre, para que todo el que crea tenga vida eterna en él (8). Desde entonces, el camino de la santidad pasa por la Cruz, y cobra sentido algo tan falto de él como es la enfermedad, el dolor, la pobreza, el fracaso..., la mortificación voluntaria. Es más, Dios bendice con la Cruz cuando quiere otorgar grandes bienes a un hijo suyo, que trata entonces con particular predilección.
Muchas gentes huyen de la Cruz de Cristo como en desbandada, y se alejan de la alegría verdadera, de la eficacia sobrenatural que llena el corazón, de la misma santidad; huyen de Cristo. Llevémosla nosotros sin rebeldía, sin quejas, con amor. "¿Estás sufriendo una gran tribulación? ¿Tienes contradicciones? Di, muy despacio, como paladeándola, esta oración recia y viril:
""Hágase, cúmplase, sea alabada y eternamente ensalzada la justísima y amabilísima Voluntad de Dios, sobre todas las cosas. Amén. Amén."
"Yo te aseguro que alcanzarás la paz"
III. Cruz fiel, tú eres el árbol más noble de todos; ningún otro se te puede comparar en hojas, en flor, en fruto
El amor a la Cruz produce abundantes frutos en el alma. En primer lugar, nos lleva a descubrir enseguida a Jesús, que nos sale al encuentro y toma lo más pesado de la contradicción y lo carga sobre sus hombros. Nuestro dolor, asociado al del Maestro, deja de ser el mal que entristece y arruina, y se convierte en medio de unión con Dios. "Si sufres, sumerge tu dolor en el suyo: di tu Misa. Pero si el mundo no comprende estas cosas, no te turbes; basta con que te comprendan Jesús, María, los santos. Vive con ellos y deja que corra tu sangre en beneficio de la humanidad: ¡como Él!"
La Cruz de cada día es una gran oportunidad de purificación, de desprendimiento y de aumento de gloria (12). San Pablo enseñaba con frecuencia a los cristianos que las tribulaciones son siempre breves y llevaderas, y el premio de esos sufrimientos llevados por Cristo es inmenso y eterno. Por eso el Apóstol se gozaba en sus tribulaciones, se gloriaba de ellas y se consideraba dichoso de poder unirlas a las de Cristo Jesús y completar así su Pasión para bien de la Iglesia y de las almas (13). El único dolor verdadero es alejarnos de Cristo. Los demás padecimientos son pasajeros y se tornan gozo y paz: "¿No es verdad que en cuanto dejas de tener miedo a la Cruz, a eso que la gente llama cruz, cuando pones tu voluntad en aceptar la Voluntad divina, eres feliz, y se pasan todas las preocupaciones, los sufrimientos físicos o morales?
"Es verdaderamente suave y amable la Cruz de Jesús. Ahí no cuentan las penas; sólo la alegría de saberse corredentores con Él"
El trato y la amistad con el Maestro nos enseñan, por otra parte, a ver y a llevar las dificultades que se presentan con una disposición joven, decidida, alejada de la tristeza y de la queja. Si se lo pedimos, el Señor nos concederá una disposición alegre, llena de buen humor, muchas veces, ante lo que nos es contrario. La veremos, como han hecho los santos, como un estímulo, un obstáculo que es preciso saltar en esta carrera que es la vida. Este espíritu alegre y optimista, incluso en los momentos difíciles, no es fruto del temperamento ni de la edad: nace de una profunda vida interior, de la conciencia siempre presente de nuestra filiación divina. Esta disposición serena, optimista, en toda circunstancia creará un buen ambiente a nuestro alrededor en la familia, en el trabajo, con los amigos... y será un gran medio para acercar a otros al Señor.
Terminamos nuestra oración junto a Nuestra Señora. ""Cor Mariae perdolentis, miserere nobis!" invoca al Corazón de Santa María, con ánimo y decisión de unirte a su dolor, en reparación por tus pecados y por los de los hombres de todos los tiempos.
"Y pídele para cada alma que ese dolor suyo aumente en nosotros la aversión al pecado, y que sepamos amar, como expiación, las contrariedades físicas o morales de cada jornada"
* La devoción y el culto a la Santa Cruz, donde Cristo dio su vida por nosotros, se remonta a los mismos comienzos del Cristianismo. En la Liturgia se tiene constancia desde el siglo IV. La Iglesia conmemora hoy el rescate de la Cruz del Señor por obra del emperador Heraclio en su victoria sobre los persas. En los textos de la Misa y de la Liturgia de las Horas la Iglesia canta con entusiasmo a la Santa Cruz, pues fue el instrumento de nuestra salvación; si el árbol a cuya sombra pecaron de desobediencia nuestros primeros padres fue causa de perdición, el Arbol de la Cruz es el origen de nuestra salvación eterna.

domingo, 11 de septiembre de 2011
EL- V -ENCUENTRO NACIONAL DE LA DIVINA MISERICORDIA
VÍA CRUCIS VIRTUAL
DEVOCIÓN A LA DIVINA MISERICORDIA
Pinta una imagen Mía, según la visión que ves, con la Inscripción : "¡Jesús, yo confío en Ti!." Yo deseo que esta Imagen sea venerada, primero en tu capilla y después en el mundo entero. Yo prometo que el alma que honrare esta imagen, no perecerá. También le prometo victoria sobre sus enemigos aquí en la tierra, pero especialmente a la hora de su muerte. Yo el Señor la defenderé como a Mi propia Gloria
JESUS EN TI CONFIO
Por sólo tus amores, Jesús, mi bien amado, en Ti mi vida puse, mi gloria y porvenir. Y ya que para el mundo soy una flor marchita, no tengo más anhelo que, amándote, morir.
SANTÍSIMO SACRAMENTO TE ADORAMOS, TE BENDECIMOS Y TE GLORIFICAMOS.
SANTISIMO SACRAMENTO
DULCE CORAZÓN DE JESUS EN TI CONFIO
Omnipotente y sempiterno Dios, eterna salud de los que creen, escúchanos en bien de tus siervos enfermos, por quienes imploramos el auxilio de tu Misericordia; a fin de que recobrada la salud, te den en tu Iglesia ferviente acción de gracias. Por Cristo Nuestro Señor. Así sea.
Archivo del blog
REPORTAJE A JIM CAVIEZEL, PROTAGONISTA DE LA PASSIÓN.
GALERÍA DE IMÁGENES DE LA PASSION DE JESÚS
SANTO SUDARIO.
JESÚS EN TI CONFÍO
Oh Dios, cuya Misericordia es infinita y cuyos tesoros de compasión no tienen límites, míranos con Tu favor y aumenta Tu Misericordia dentro de nosotros, para que en nuestras grandes ansiedades no desesperemos, sino que siempre, con gran confianza, nos conformemos con Tu Santa Voluntad, la cual es idéntica con Tu Misericordia, por Nuestro Señor Jesucristo, Rey de Misericordia, quien con Vos y el Espíritu Santo manifiesta Misericordia hacia nosotros por siempre. Amén.
NUESTRO SACRIFICIO VIVO ES OLOR FRAGANTE PARA DIOS
“Oh Sangre y Agua, que brotasteis del Sagrado Corazón de Jesús como una Fuente de Misericordia para nosotros, en ti Cofío".
JESÚS QUE TU CRUZ NOS SALVE
La cruz es signo de reconciliación con Dios, con nosotros mismos, con los humanos y con todo el orden de la creación en medio de un mundo marcado por la ruptura y la falta de comunión.
VOSOTROS SOIS LA LUZ DEL MUNDO.
Vosotros sois la luz del mundo. No puede ocultarse una ciudad situada en la cima de un monte. Ni tampoco se enciende una lámpara y la ponen debajo del celemín, sino sobre el candelero, para que alumbre a todos los que están en la casa. Brille así vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos (Mt 5, 13-16)
CRACIAS SEÑOR POR TU MISERICORDIA
DULCISIMO CORAZÓN DE JESÚS EN TI CONFIO.
Oración Oh Dios todopoderoso y eterno, mira el Corazón de tu amantísimo Hijo, las alabanzas y satisfacciones que en nombre de los pecadores te ofrece y concede el perdón a éstos que piden misericordia en el nombre de tu mismo Hijo, Jesucristo, el cual vive y reina contigo por los siglos de los siglos. Amén.
DULCISIMO CORAZÓN DE MARÍA
¡Oh Corazón de María!, el más amable y compasivo de los corazones después del de Jesús, Trono de las misericordias divinas en favor de los miserables pecadores; yo, reconociéndome sumamente necesitado, acudo a Vos a quien el Señor ha puesto todo el tesoro de sus bondades con plenísima seguridad de ser por Vos socorrido. Vos sois mi refugio. mi amparo, mi esperanza; por esto os digo y os diré en todos mis apuros y peligros: ¡Oh dulce Corazón de María, sed la salvación mía!
ME OFREZCO JESÚS A TU VOLUNTAD.
HIMNO AL SANTO CRISTO DEL CONSUELO DE FUENTES DE MAGAÑA –SORÍA- Tu Frente y Tu Mirada Dolorosa Miramos con piedad, Cristo Jesús Con fe de redimidos, confiados. Venimos a Tu Altar. Te Aclamamos a Ti, nuestro Consuelo, Divino Redentor, alumbre tu Calvario Los senderos de un Pueblo Que te Quiere por Señor. +++ ESTROFA En Cruz crucificado Señor, eres Consuelo, Del árbol de la muerte Salud nuestra salió. Rompiendo las cadenas, Triunfante y Victorioso, Me enseñas a que sea Mártir y Redentor. +++ Tu Frete y Tu Mirada Dolorosa Miramos con piedad, Cristo Jesús Con fe de redimidos, confiados. Venimos a Tu Altar. Te Aclamamos a Ti, nuestro Consuelo, Divino Redentor, alumbre tu Calvario Los senderos de un Pueblo Que te Quiere por Señor
NO ME NIEGES TU AUXILIO EN EL ATARDECER DE MI VIDA
QUIERO ESTAR EN TU CORAZÓN JESUS
Un verdadero amigo es alguien que te conoce tal como eres, comprende dónde has estado, te acompaña en tus logros y tus fracasos, celebra tus alegrías, comparte tu dolor y jamás te juzga por tus errores.


